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Entrevista a Pilar Arrayás, directora de Cartón Circular, patrocinador ORO del 17º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel

En esta entrevista, la directora de Cartón Circular, analiza los principales retos regulatorios y el papel de los distintos agentes de la cadena de valor de la gestión de envases y residuos de envases. Además, aborda la importancia de mejorar la calidad de los materiales recuperados, garantizar la transparencia en la gestión de los recursos y reforzar la colaboración entre los actores del sistema.

1. El modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor está atravesando una etapa de importantes cambios regulatorios. ¿Cómo está evolucionando el papel de Cartón Circular y qué retos plantea este nuevo escenario?

Es cierto que estamos viviendo un momento especialmente intenso desde el punto de vista regulatorio. A la aplicación del Reglamento Europeo se suma la futura modificación de la Ley 7/2022 y el desarrollo de un nuevo Real Decreto de envases que adaptará la normativa española al nuevo marco europeo.

Es lógico que miremos al futuro próximo con incertidumbre porque todavía quedan aspectos por concretar. Precisamente por eso, desde Cartón Circular, estamos haciendo un esfuerzo permanente en formar, acompañar, explicar las novedades y ofrecer soluciones que permitan a las empresas operar en un clima de cierta seguridad.

Nuestro papel como SCRAP no consiste únicamente en gestionar obligaciones administrativas y financieras, sino también en ayudar a interpretar la normativa y facilitar su aplicación práctica.

El reto es consolidar un sistema que garantice el cumplimiento de la normativa sin introducir complejidad innecesaria, ni alterar los mecanismos de gestión que ya funcionan. Para ello, necesitamos responsabilidades bien definidas, información verificable y condiciones económicas transparentes.

2. El nuevo Reglamento europeo de envases introduce nuevas exigencias y objetivos en materia de prevención, reutilización, reciclabilidad y gestión de residuos. ¿Qué cambios considera que serán más relevantes para las empresas en los próximos años?

El Reglamento (UE) 2025/40 entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y su aplicación general comenzó el 12 de agosto de 2026. El gran cambio es que hemos pasado de un marco más flexible a uno mucho más exigente, es decir de una Directiva, que era interpretable por cada país en su transposición a otra que es de directa aplicación en toda la Unión Europea, que recude las diferencias que podían derivarse de las transposiciones nacionales.

Con el nuevo Reglamento, el impacto no se queda en una obligación administrativa, sino que afecta a decisiones de diseño, materiales, especificaciones, compras y costes, y suele exigir coordinación temprana entre todos los agentes de la cadena de valor del envase. Además, refuerza la obligación de demostrar la trazabilidad completa de los envases y sus residuos, introduce objetivos más ambiciosos de reutilización y reciclado, y exige mayor calidad y fiabilidad en los datos.

Ante esto, la prevención, la reutilización, la reciclabilidad y la incorporación de material reciclado van a tener un peso creciente en las decisiones empresariales, lo que exige que los fabricantes integren los criterios de circularidad desde las primeras fases del diseño, teniendo en cuenta tanto las características del envase como las posibilidades reales de reutilización y reciclaje al final de su vida útil. También será necesario revisar procesos, materiales y sistemas de información para adaptarse a las nuevas exigencias.

3. Uno de los grandes retos de la aplicación de la RAP es conseguir que las nuevas obligaciones sean compatibles con la realidad operativa de las empresas. ¿Dónde cree que es necesario avanzar para simplificar y hacer más eficiente el sistema?

Es necesario avanzar en la armonización de la normativa nacional con el marco europeo, la simplificación de los procedimientos y la calidad de la información. La aplicación del Reglamento europeo de envases, junto con la adaptación pendiente de la normativa española, está generando incertidumbre entre las empresas, ya que algunas de las disposiciones nacionales vigentes no están alineadas con el nuevo marco europeo. Esta situación dificulta la interpretación de las obligaciones y hace necesario actualizar la normativa nacional para adoptar criterios coherentes y aportar seguridad jurídica a las empresas.

También debemos garantizar que los recursos económicos se asignen de acuerdo con la finalidad que persiguen. La eficiencia también depende de cómo se gestionan los recursos económicos aportados por las empresas adheridas. En Cartón Circular entendemos que estas contribuciones deben administrarse con responsabilidad, transparencia y un criterio claro: destinarlas a aquello que realmente aporta valor y facilita el cumplimiento de las obligaciones. Por eso, priorizamos los recursos destinados a ofrecer un servicio cercano y especializado, mejorar la trazabilidad y acompañar a las empresas, en lugar de realizar grandes campañas publicitarias de alto coste que no están al alcance de muchas de ellas.

4. En esta nueva etapa de la gestión de envases y residuos de envases. ¿Qué papel deben desempeñar los gestores de residuos?

Los gestores de residuos son imprescindibles para que el sistema funcione. Conocen las condiciones reales de recogida, clasificación, transporte y tratamiento, y disponen de información esencial para acreditar el recorrido de los residuos. Su experiencia operativa debe tenerse en cuenta en las decisiones que afectan a la gestión de los residuos.

Es importante, no obstante, distinguir entre la responsabilidad sobre la gestión del residuo y la prestación de los servicios necesarios para llevarla a cabo. El poseedor final debe cumplir las obligaciones de información que le corresponden. El gestor, por su parte, realiza las operaciones propias de su actividad y dispone de los datos relativos a los residuos que recoge o trata. Ambos son responsables de la gestión completa y hasta el final del residuo, pero la obligación de reportar la trazabilidad es del poseedor y el gestor debe facilitarla, sin especular con ella.

Desde Cartón Circular facilitamos que el gestor ofrezca el servicio de reportar la trazabilidad siempre que el poseedor le haya apoderado para ello. En ese caso, el gestor y poseedor establecerán el coste de ese servicio, mientras que el incentivo de Cartón Circular por la trazabilidad seguirá correspondiendo al poseedor final.

Por otro lado, la colaboración entre los SCRAP y los gestores resulta necesaria para que la información circule y la trazabilidad pueda acreditarse. Este proceso debe desarrollarse con transparencia, respetando las relaciones comerciales existentes y las condiciones de competencia. Así, debemos evitar que los mecanismos de obtención de información se conviertan en instrumentos que perviertan el mercado y alteren la distribución de los flujos de residuos.

En este sentido, el marco regulatorio actual (Real Decreto 1055/2022) no permite la contratación directa de un gestor por parte del SCRAP para transferir la trazabilidad del residuo desde su poseedor. Para que un SCRAP pueda adjudicar la gestión de residuos, la normativa exige someter la contratación a principios de publicidad y libre concurrencia. Frente a este riguroso procedimiento administrativo, el modelo de Cartón Circular preserva la relación comercial directa y la libertad de contratación entre el poseedor final y su gestor habitual, garantizando la trazabilidad y el cumplimiento normativo sin distorsionar el mercado ni generar sobrecostes innecesarios.

El objetivo de la RAP es garantizar una gestión adecuada y verificable, no sustituir innecesariamente los mecanismos que ya funcionan.

5. Más allá de incrementar las cantidades recicladas, cada vez cobra mayor importancia mejorar la calidad de los materiales recuperados. ¿Cuáles son, a su juicio, las principales vías para avanzar en la calidad del reciclaje?

La calidad del reciclaje depende de toda la cadena, desde el diseño del envase hasta su recogida, clasificación y tratamiento. Por eso, no podemos abordar esta cuestión únicamente desde la planta de reciclaje, debemos actuar sobre las características de los materiales que se ponen en el mercado y sobre la forma en que se gestionan cuando se convierten en residuos.

El ecodiseño es uno de los puntos de partida. Los envases deben plantearse teniendo en cuenta la funcionalidad y protección del producto, pero también las posibilidades reales de separación y reciclaje al final de su vida útil.

Otro aspecto fundamental es la calidad de la recogida y la clasificación. Reducir la presencia de impropios y separar correctamente los materiales facilita su aprovechamiento y contribuye a preservar el valor de las materias primas secundarias.

Entre las obligaciones del poseedor recogidas en el RD 1055/2022 se encuentra la separación de los residuos por materiales y peligrosidad que refuerza que el residuo generado sea de calidad, homogéneo y sin impropios.

Por último, debemos escuchar de manera activa a los gestores y recicladores para conocer las dificultades que detectan en las plantas pueden ofrecer indicaciones muy útiles para mejorar el diseño de los envases y las prácticas de separación y gestión.

La trazabilidad es un aspecto que contribuye a este objetivo, porque permite conocer el recorrido de los residuos y disponer de información contrastable sobre su gestión. Si queremos mejorar los resultados del reciclaje, necesitamos conectar el diseño, la gestión y el tratamiento con datos fiables y una colaboración efectiva entre todos los agentes.

6. La implantación de la RAP está generando nuevos modelos de relación entre productores, SCRAP, gestores y administraciones. ¿Cómo debería evolucionar esta colaboración para que las decisiones que se toman desde el sistema tengan en cuenta la realidad de las plantas y de la gestión diaria de los residuos?

La colaboración debe construirse sobre una distribución clara de las responsabilidades y un intercambio de información que permita conocer qué ocurre realmente con los residuos. Los productores, los poseedores finales, los SCRAP, los gestores y las administraciones desempeñan funciones diferentes, pero necesitan coordinarse para que el sistema funcione.

Es importante que los SCRAP apliquen criterios y procedimientos homogéneos para garantizar la trazabilidad de los residuos. Esto facilitaría la verificación de la información, aportaría mayor seguridad a las empresas y permitiría evitar diferencias de criterio en la gestión.

7. Si tuviera que identificar un cambio que será decisivo para el futuro de la gestión de los envases, ¿cuál sería y por qué?

El cambio decisivo será avanzar hacia un modelo en el que el diseño de los envases, su gestión al final de su vida útil y la información que permite acreditar su destino estén plenamente conectados. El horizonte normativo e industrial nos sitúa ante una premisa ineludible: los envases puestos en el mercado deberán ser 100% reciclables o reutilizables, acompañados de información real, veraz y fácilmente verificable.

Esto redefine la aplicación de la Responsabilidad Ampliada del Productor en el ámbito industrial y comercial. La cuestión clave no será solo adaptar el envasado a estos requerimientos, sino la manera de implementarlos de forma eficiente sin distorsionar la cadena de valor, ni cargar a las empresas con burocracia o costes innecesarios.

Un sistema con información fiable, responsabilidades bien definidas y condiciones económicas transparentes permite demostrar el cumplimiento, mejorar la gestión y evaluar cómo se utilizan los recursos. Esa combinación será fundamental para consolidar un modelo de RAP eficiente y respetuoso con el mercado del reciclaje.

8. Este año, Cartón Circular participa como patrocinador Oro del 17.º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel de REPACAR. ¿Qué valor tiene para el sector contar con espacios de encuentro como este y qué espera aportar su SCRAP al Congreso?

Para Cartón Circular, participar como patrocinador Oro del Congreso es una forma de apoyar al sector del reciclaje y contribuir a un espacio de encuentro en el que compartir conocimiento y analizar los retos que plantea el contexto actual.

La aplicación de la RAP está generando nuevas relaciones entre productores, poseedores finales, SCRAP y gestores. Es importante que estos agentes puedan intercambiar sus experiencias y abordar cuestiones que afectan directamente al funcionamiento del sistema.

El Congreso ofrece una oportunidad para acercar esas perspectivas y conocer mejor la realidad de las empresas recuperadoras y recicladoras. Sus aportaciones son fundamentales para que las decisiones sobre envases y residuos tengan en cuenta las condiciones reales de recogida, clasificación y tratamiento.

9. Para terminar, ¿qué mensaje trasladaría a las empresas recuperadoras y recicladoras de papel y cartón ante la transformación que está viviendo el sector?

Las empresas recuperadoras y recicladoras son esenciales para que los residuos vuelvan a incorporarse a los procesos productivos y se conviertan en recursos. Su experiencia, su capacidad industrial y su conocimiento de los materiales permiten que la economía circular tenga una aplicación real.

El futuro del reciclaje depende de que los residuos se gestionen correctamente, de que podamos demostrarlo con información fiable y de que las reglas del sistema permitan a cada agente desarrollar su función con garantías.