Noticia

Entrevista a Laura Sanz de Siria, directora general de IMPLICA, patrocinador oro el 17.º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel

En esta entrevista, Laura Sanz de Siria aborda cómo se deberían articular las relaciones entre productores, poseedores y gestores de residuos, la importancia de garantizar la trazabilidad y la necesidad de aportar seguridad jurídica a las empresas. También defiende el reconocimiento del papel de los recuperadores y recicladores en el sistema y explica por qué la colaboración con estos profesionales es esencial para avanzar hacia una gestión más eficiente.

1. El modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor está atravesando una etapa de importantes cambios regulatorios. Desde tu experiencia Laura, ¿cómo está evolucionando el papel de Implica y qué retos consideras prioritarios en este nuevo escenario?

Hasta 2025, los envases comerciales e industriales se gestionaban entre empresas privadas. La empresa que recibía un palé, una caja o un film contrataba a su gestor, y ahí terminaba la historia. Desde el 1 de enero de 2025, y con la entrada en aplicación del Real Decreto 1055/2022, quien pone un envase o producto envasado en el mercado también es responsable de lo que ocurre con él cuando se convierte en residuo. Eso es la Responsabilidad Ampliada del Productor.

IMPLICA nació para que las empresas pudieran cumplir esta obligación de forma colectiva y sencilla. Pero desde el principio entendimos que no bastaba con cumplir y reportar. Un envase pasa por muchas manos: quien lo fabrica, quien envasa su producto, quien lo recibe y quien gestiona el residuo. Si queremos que el sistema funcione, todos tienen que estar en integrados en el sistema. Por eso creamos nuestros comités de IMPLICA, en los que participan fabricantes, envasadores, poseedores finales y gestores, una de nuestras señas de identidad es involucrar a toda la cadena del envase.

En esta nueva etapa vemos tres retos prioritarios. El primero es la claridad. Todavía hay envases, como los palés o el film estirable, en los que no está claro quién debe asumir la responsabilidad. Eso genera dudas, declaraciones duplicadas y vacíos de cumplimiento. El segundo es la trazabilidad. Necesitamos poder seguir el envase desde que se pone en el mercado hasta que se recicla, y demostrarlo con datos. Y el tercero es la coherencia de los objetivos. Los objetivos de reciclado tienen que ser exigentes, pero también alcanzables según la realidad de cada material.

En resumen, nuestro papel ha pasado de ayudar a cumplir a los productores de producto a ayudar a que el sistema funcione mejor para todos y se fomente una economía realmente circular, haciendo de interlocutores con la administración en la aplicación práctica de la RAP.

2. El nuevo Reglamento europeo de envases introduce nuevas exigencias y objetivos en materia de prevención, reutilización, reciclabilidad y gestión de residuos. ¿Qué cambios consideras que serán más relevantes para las empresas en los próximos años?

El Reglamento europeo de envases y residuos de envases, conocido como PPWR, se aplica desde agosto de 2026 y es directamente obligatorio en todos los países de la Unión. Su gran novedad es que traslada el foco al diseño. Hasta ahora, la normativa se centraba sobre todo en qué hacer con el envase cuando ya era un residuo. Ahora se pregunta cómo debe ser ese envase desde el principio.

En la práctica, esto significa varias cosas. Los envases tendrán que ser reciclables según criterios comunes a toda Europa. Tendrán que reducirse a los estrictamente necesarios, evitando envases y materiales superfluos. Y tendrán que llevar un etiquetado armonizado que facilite al usuario saber cómo separarlos.

Todo esto tendrá un efecto directo en los costes a través de la ecomodulación. La idea es sencilla: lo que una empresa paga a su SCRAP depende de lo sostenible que sea su envase. Un envase fácil de reciclar o reutilizable paga menos. Uno difícil de reciclar paga más. Desde IMPLICA, ya ayudamos a las empresas a que su estrategia en cuanto al diseño de envases sea sostenible y cumpla con los ambiciosos objetivos marcados por este PPWR para 2030.

El PPWR también impulsa la reutilización, sobre todo en los envases de transporte. Pero es importante dejar claro que reutilizar y reciclar no compiten, sino que se complementan. Para el sector del papel y el cartón, este nuevo marco es una oportunidad. Hablamos de un material con una cadena de reciclaje muy madura y eficiente. Lo que hace falta es que el diseño acompañe. Por ejemplo, con envases monomateriales y evitando plastificados, adhesivos o tintas que dificulten el reciclado.

3. Uno de los grandes retos de la aplicación de la RAP es conseguir que las nuevas obligaciones sean compatibles con la realidad operativa de las empresas. ¿Dónde crees que es necesario avanzar para simplificar y hacer más eficiente el sistema?

Debemos avanzar en tres direcciones. La primera es la seguridad jurídica. Muchas empresas siguen sin saber con certeza qué envases tienen que declarar o quién es el responsable en cada caso. Además, estamos pendientes de nuevos desarrollos del PPWR y de la actualización de la normativa española. Las empresas no piden menos exigencia, piden saber a qué atenerse. Con reglas claras, pueden planificar y hacer inversiones a medio y largo plazo.

La segunda es aprovechar lo que ya funciona. En el ámbito comercial e industrial, muchas empresas gestionaban correctamente sus residuos mucho antes de la RAP. El sistema no debe sustituir esa gestión ni duplicarla, sino apoyarse en ella y mejorar lo que todavía no funciona.

La tercera es reducir la carga administrativa. Hoy una misma empresa puede tener que aportar información parecida a distintas administraciones y sistemas. Cruzar datos y simplificar trámites ahorraría tiempo y errores. En IMPLICA facilitamos esa carga a las empresas. Por ejemplo, presentamos la declaración anual de envases en nombre de nuestras empresas adheridas, con un simple apoderamiento. Cumplir tiene que ser sencillo para las empresas. A parte actualmente estamos luchando para que se cruce información en la administración en materia de envases y residuos de envases con la información general de residuos que ya disponen las CC.AA.

4. En esta nueva etapa de la gestión de envases y residuos de envases. ¿Qué papel deben desempeñar los gestores de residuos?

Los gestores desempeñan un papel central. Sin gestores no se puede trazar la gestión del envase. El productor financia el sistema y el SCRAP lo organiza y retorna esa financiación a las empresas que generan el residuo del envase; pero quien recoge el residuo, lo clasifica y garantiza que se recicla es el gestor. Y es también quien genera la información que demuestra que todo funciona: cuánto se ha recogido, de qué material y adónde ha ido.

Por eso en IMPLICA partimos de un principio muy claro: respetar la relación que cada empresa tiene con su gestor. No obligamos a nadie a cambiar de gestor. Lo que hacemos es homologarlo. Es decir, comprobamos que está autorizado por la administración, que gestiona correctamente los residuos y que aporta la documentación necesaria, como los códigos de residuo. A partir de ahí, trabajamos con él.

Por otro lado, la obligación del poseedor final no termina al entregar el residuo a un gestor. Como productor de ese residuo, también debe poder acreditar que se ha gestionado correctamente e informar de ello.

Para una gran empresa, esto forma parte de su día a día. Pero pensemos en un pequeño taller o comercio. Tiene residuos de envases, pero no siempre tiene tiempo ni medios para ocuparse de la parte administrativa.

Aquí entra una figura que creemos que tiene mucho recorrido: el gestor prescriptor. Es el gestor que, además de recoger y tratar el residuo, informa a IMPLICA de la gestión realizada en nombre de su cliente. Así, el cliente cumple con su obligación de informar sin cargas añadidas y recibe el incentivo económico que abonamos por la buena gestión. Y el gestor ofrece un servicio de valor añadido que le diferencia de su competencia.

5. Más allá de incrementar las cantidades recicladas, cada vez cobra mayor importancia mejorar la calidad de los materiales recuperados. ¿Cómo podemos conseguir que la RAP impulse esta calidad y el reciclaje efectivo de los materiales?

La calidad del material reciclado se decide en dos momentos: cuando se diseña el envase y cuando se separa el residuo.

En el diseño, la herramienta principal es la ecomodulación. Si el envase se recicla mejor, la empresa paga menos. Es la señal económica más clara que podemos enviar al mercado. Por ejemplo, una caja de cartón sin plastificar y con pocos elementos ajenos se recicla mucho mejor que otra con recubrimientos o materiales combinados. Si eso se refleja en la tarifa, la empresa tiene un motivo claro para elegir la primera como envase a utilizar.

En la separación, el protagonista es el poseedor final, es decir, la empresa que recibe los envases y genera el residuo. Un cartón limpio y bien separado tiene mucho más valor que uno mezclado con otros residuos. Por eso en IMPLICA incentivamos económicamente a los poseedores que separan correctamente y entregan sus residuos a gestores autorizados; y en caso de que el residuo de envase se recicle, la empresa recibe un abono adicional puesto que las tarifas de pago al poseedor final de residuos también están ecomoduladas fomentando el reciclaje de los residuos de envases.

Hay además un tercer aspecto, menos visible pero muy importante: contabilizar bien. Cada residuo se identifica con un código de la Lista Europea de Residuos. Los envases suelen llevar códigos del capítulo 15. Pero a veces un envase llega mezclado con residuos de obra o de otro origen, y se registra con otro código. Ese envase se recicla correctamente, pero no computa como envase. Lo que no se cuenta, no se reconoce. Por eso pedimos que, cuando haya trazabilidad y certificación del gestor, esas toneladas de residuos de envases puedan contabilizarse.

El objetivo no es solo reciclar más toneladas. Es reciclar mejor y poder demostrarlo.

6. La implantación de la RAP está generando nuevos modelos de relación entre productores, SCRAP, gestores y administraciones. ¿Cómo puede esta colaboración reconocer la experiencia de los gestores y contribuir a mejorar la eficiencia del sistema?

Los gestores llevan décadas haciendo economía circular, mucho antes de que existiera este término. Conocen de primera mano los problemas reales del día a día: la contaminación del material, las dificultades logísticas, la documentación o los cambios de precio de las materias primas recuperadas. Si una norma o un procedimiento se diseña sin contar con ellos, es muy probable que no funcione sobre el terreno real.

En IMPLICA, los gestores forman parte de nuestros comités. Colaboramos con ellos y con sus asociaciones, y adaptamos nuestros procedimientos a su operativa. Hemos elaborado conjuntamente varias posiciones en materia de la correcta gestión de los residuos de envases ante la administración.

La eficiencia llega cuando cada agente hace lo que mejor sabe hacer. El productor financia y diseña mejores envases. El gestor recoge, clasifica y recicla. El SCRAP coordina, informa y garantiza el cumplimiento. Y la administración establece reglas claras y vigila que todos cumplan. Cuando estos papeles están bien definidos y hay confianza entre las partes, el sistema funciona mejor y cuesta menos.

7. ¿Qué está haciendo IMPLICA para que la RAP aporte valor real a productores y gestores, más allá del cumplimiento normativo?

Nuestra idea es que la RAP no sea un coste más, sino una oportunidad para todos los agentes.

Para los productores, el valor está en la tranquilidad y el ahorro. Nos encargamos de la parte más compleja: la declaración anual, el reporte a las administraciones y la interpretación de la normativa. Les formamos con webinarios mensuales sobre las novedades regulatorias y les atendemos de forma directa a través de nuestra Comunidad Implicados. Además, nuestras tarifas premian la reutilización y el ecodiseño. Una empresa que mejora sus envases ve reducida su factura.

Para los gestores, el valor está en el reconocimiento. Respetamos su relación con sus clientes, los homologamos y les ayudamos a diferenciarse como gestores prescriptores. Y para el poseedor final, el valor es un incentivo económico por gestionar correctamente sus residuos.

Más allá de los servicios, desarrollamos soluciones concretas para problemas reales. Por ejemplo, fuimos pioneros en ofrecer a la industria un sistema colectivo y abierto de reutilización de palés, al que cualquier empresa adherida a IMPLICA puede sumarse. Y hemos puesto en marcha los puntos IMPLICATE, que son puntos de recogida de residuos de envases profesionales en los propios puntos de venta, para que pintores, autónomos y pequeños profesionales puedan entregar sus envases vacíos de forma gratuita cuando hacen sus compras. Son soluciones pensadas para quienes, hasta ahora, tenían más difícil gestionar bien sus residuos.

8. Este año Implica participa como patrocinador Oro del 17.º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel de REPACAR. ¿Qué valor tiene para el sector contar con espacios de encuentro como este y qué espera aportar su SCRAP al Congreso?

Tiene un valor enorme. La RAP de envases comerciales e industriales es un sistema muy reciente y todavía está en construcción. Hay muchas cuestiones abiertas que no se pueden resolver desde una oficina. Se resuelven compartiendo experiencias y poniendo a todos los agentes en la misma mesa. Un congreso como este hace exactamente eso.

Además, el papel y el cartón son el gran ejemplo de reciclaje en España. Es un sector con una cadena madura, profesional y con décadas de experiencia en recuperación y reciclado. Para cualquier SCRAP, aprender de cómo funciona este sector es fundamental.

Desde IMPLICA queremos aportar nuestra visión de toda la cadena del envase comercial e industrial, nuestros datos y nuestra experiencia práctica, incluyendo los problemas que estamos detectando y las propuestas que planteamos para resolverlos. Pero, sobre todo, venimos a escuchar. Queremos construir soluciones con el sector, no para el sector.

9. Para terminar, ¿qué mensaje trasladarías a las empresas recuperadoras y recicladoras de papel y cartón ante la transformación que está viviendo el sector?

Que la RAP no viene a sustituirles, sino a reconocerles. Durante años han demostrado que el reciclaje funciona, muchas veces sin que ese trabajo tuviera la visibilidad que merecía. Ahora la normativa pone en valor esa labor y la conecta con quienes diseñan y ponen los envases en el mercado. Por primera vez, toda la cadena trabaja con un objetivo común.

Además, la RAP viene a mejorar algo que les beneficia directamente: la separación de los residuos en origen para su mejor reciclado. Con los incentivos al poseedor final y el trabajo de acompañamiento a las empresas, impulsamos que los envases lleguen al gestor mejor diseñados, mejor separados y menos mezclados. Y ese material de más calidad, es más fácil de reciclar y tiene más valor.

Es un momento de cambio y, como todo cambio, genera dudas. Pero también abre oportunidades. Las empresas que apuesten por la calidad del material, la trazabilidad y la colaboración con el resto de agentes serán las que lideren esta transformación.

Y en ese camino, IMPLICA quiere estar a su lado.