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Entrevista a Joan Ros, director general de Envalora, patrocinador oro del 17º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel

En esta entrevista, Joan Ros, director general de Envalora, destaca los cambios que afrontan las empresas en la gestión de envases y residuos de envases, la importancia de la digitalización y el papel de los gestores en el funcionamiento del sistema. También aborda la necesidad de mejorar la calidad de los materiales recuperados, garantizar la seguridad jurídica y avanzar hacia un modelo que reconozca el valor de una gestión correcta de los residuos.

1. El modelo de Responsabilidad Ampliada del Productor está atravesando una etapa de importantes cambios regulatorios. ¿Cómo está evolucionando el papel de Envalora y qué retos plantea este nuevo escenario?

La RAP está evolucionando hacia un modelo en el que ya no basta con garantizar la correcta gestión del residuo. El nuevo escenario exige una visión más amplia, que integre prevención, reutilización, reciclabilidad, trazabilidad, cumplimiento normativo y eficiencia económica.

Los objetivos que marca la norma son muy exigentes y los plazos, ajustados. Pero hay que alcanzarlos bien, no de cualquier manera, porque cumplir la RAP significa poder demostrar, con trazabilidad, que cada tonelada se ha gestionado y valorizado correctamente.

En este contexto, el papel de Envalora es acompañar a las empresas en esa transición y facilitar que puedan anticiparse a las nuevas obligaciones. El PPWR añade nuevas exigencias relacionadas con el diseño, la Declaración de Conformidad, la reutilización y la reciclabilidad, por lo que el reto está en convertir esta complejidad regulatoria en herramientas, servicios y procesos que resulten sencillos para las empresas.

Y las empresas lo están valorando. Arrancamos con 200 empresas adheridas; hoy superamos las 3.100 y lideramos la categoría de envases industriales, con una cuota de responsabilidad del 37,5 % en 2025. En este último trimestre de 2026 destaca especialmente la incorporación de fabricantes de envases de transporte que conocen muy bien el envase industrial y su presencia refuerza un sistema creado para la industria.

Ese crecimiento lo hemos acompañado de una gobernanza y una gestión económica rigurosas y transparentes. No olvidemos que la circularidad tiene también un aspecto económico. En 2025, año de nuestro primer ejercicio completo de funcionamiento y con autorización definitiva desde enero, debido al crecimiento se generó un remanente económico. ¿Qué hemos hecho? Retornarlo a las empresas adheridas. En la práctica, esto ha supuesto una reducción del 40 % sobre las cuotas satisfechas en 2025. Todo ello bajo la gobernanza de nuestra Junta Directiva y con la aprobación de las Cuentas Anuales en la Asamblea de asociados evidenciando un modelo participativo por parte de las empresas adheridas, algo que también es una obligación legal para los SCRAP.

2. El nuevo Reglamento europeo de envases introduce nuevas exigencias y objetivos en materia de prevención, reutilización, reciclabilidad y gestión de residuos. ¿Qué cambios considera que serán más relevantes para las empresas en los próximos años?

El principal cambio es que las empresas deben incorporar, algunas ya lo venían haciendo, la perspectiva sostenible en la selección o fabricación del envase con el que se van a comercializar los productos.

Esto va a exigir a las empresas una mayor capacidad de anticipación y de adaptación. En el papel y el cartón, por ejemplo, los recubrimientos, los adhesivos, las tintas o la combinación con otros materiales influirán directamente en la reciclabilidad del envase y, a través de la ecomodulación, en lo que cuesta ponerlo en el mercado. Por eso será cada vez más importante disponer de información, asesoramiento especializado y herramientas que permitan conocer de antemano el escenario regulatorio en España y en el resto de Europa.

3. Uno de los grandes retos de la aplicación de la RAP es conseguir que las nuevas obligaciones sean compatibles con la realidad operativa de las empresas. ¿Dónde cree que es necesario avanzar para simplificar y hacer más eficiente el sistema?

Hay que digitalizar los procesos, garantizar la seguridad de la información y gestionar bien el dato. Las empresas necesitan saber con antelación cuáles serán sus obligaciones y qué impacto económico tendrán, pero también necesitan sistemas que reduzcan la carga administrativa asociada a su cumplimiento.

Envalora está trabajando en esa línea con Envanet, nuestra herramienta propia, que centraliza en un único entorno el dato y las diferentes obligaciones de las empresas. Además, fuimos pioneros en incorporar a Envanet lectores digitales de documentos de identificación, para que el dato se capture una sola vez y de forma fiable.

En el día a día, eso se traduce en cosas muy concretas, una empresa sabe antes de declarar cuánto le va a costar, y un poseedor final o su gestor puede cargar en nuestra plataforma los documentos de identificación de sus clientes, si ambas partes lo acuerdan, sin duplicar trámites. Y esa documentación tiene recompensa, pusimos en marcha un modelo de bonificación a poseedores vinculado a la gestión real y correctamente documentada de los residuos de envases.

El objetivo es cumplir con la RAP en procesos sencillos, trazables y eficientes.

4. En esta nueva etapa de la gestión de envases y residuos de envases, ¿qué papel deben desempeñar los gestores de residuos?

Los gestores son una pieza fundamental para que el sistema funcione de forma eficiente, porque son quienes están en contacto directo con la realidad de los residuos y con su gestión efectiva.

Aquí quiero ser claro, hay un problema grave que afecta directamente a los gestores. La RAP se está poniendo en marcha, no solo en envases, y pese a las reclamaciones de los gestores, la adaptación de las autorizaciones ambientales de los centros de gestión no llega a tiempo. No podemos avanzar al ritmo que marca la normativa si las autorizaciones no se adaptan al mismo ritmo.

Y hay otra cuestión que nos preocupa. Compartimos que el principio de proximidad debe ser prioritario en la gestión de residuos, pero eso no puede suponer un cierre al traslado de residuos entre comunidades autónomas. Cada territorio, en función de su industria, debe disponer de centros de tratamiento final, y cuando no los tiene, el traslado a otra comunidad es la garantía de que el residuo se gestione correctamente.

Donde sí avanzan las administraciones es en la trazabilidad, en Galicia ya funciona GAIA, en Cataluña el SDR y ahora la Comunitat Valenciana pone en marcha TRAZA. Estas plataformas incorporan los residuos no peligrosos a su trazabilidad documental, y el papel y el cartón no serán una excepción. Para el gestor que documenta bien es una ventaja competitiva, su trabajo queda acreditado y se diferencia de quien incumple la normativa y compite de forma desleal. En Envalora hemos facilitado a las comunidades autónomas que lo han solicitado el listado de documentos de identificación gestionados y financiados por el sistema. Junto con el certificado de valorización final que los gestores completan de forma sencilla en nuestra plataforma, se acredita la gestión y se evita la doble financiación, otro aspecto clave de la RAP. Todo ello sin interferir en la relación entre los poseedores finales y sus gestores, como nos comprometimos.

5. Más allá de incrementar las cantidades recicladas, cada vez cobra mayor importancia mejorar la calidad de los materiales recuperados. ¿Cuáles son, a su juicio, las principales vías para avanzar en la calidad del reciclaje?

La calidad se juega en todo el recorrido del envase, desde su diseño y composición hasta su gestión como residuo y la correcta separación de los materiales. Un residuo de cartón que llega limpio y bien separado vale mucho más que la que llega mezclada con otros residuos.

Por eso, desde Envalora promovemos dos cuestiones clave, los envases monomateriales y la segregación en la gestión del residuo.

Las tarifas también deben empujar en esa dirección, con una ecomodulación positiva que premie a los envases con contenido reciclado. Pero en los envases cuya gestión final tiene un valor positivo, el efecto de la ecomodulación es muy limitado. Por otra parte, debemos empezar a trabajar en nuevos beneficios que generen valor añadido para las compañías que comercializan sus productos en envases sostenibles.

6. La implantación de la RAP está generando nuevos modelos de relación entre productores, SCRAP, gestores y administraciones. ¿Cómo debería evolucionar esta colaboración para que las decisiones que se toman desde el sistema tengan en cuenta la realidad de las plantas y de la gestión diaria de los residuos?

La colaboración debe ser cada vez más cercana a la realidad operativa y, como comentaba antes, apoyarse en datos reales y en el conocimiento de quienes gestionan los residuos cada día. En Envalora, por ejemplo, las tarifas de 2027 se han definido a partir de datos reales y las han aprobado las propias empresas en Asamblea General.

Pero la RAP no puede suponer una mayor carga administrativa sin un beneficio para quien lo hace bien. Hay que pasar del «quien contamina paga» al «quien no contamina gana».

Y por parte de la administración, precisamos sistemas que permitan trasladar la información de manera eficiente, apoyándonos en la digitalización.

7. Si tuviera que identificar un cambio que será decisivo para el futuro de la gestión de los envases, ¿cuál sería y por qué?

Diría que el cambio decisivo será ser capaces de coordinar dos gestiones distintas, la del envase que todavía no se ha convertido en residuo y la correcta valorización de los residuos de envases.

Es un cambio importante que un envase no pierda su condición y pueda reutilizarse muchas veces antes de convertirse en residuo, y que mientras tanto se gestione como lo que es, como un envase. Solo cuando llegue al final de su vida útil deberá entrar en el circuito del residuo y valorizarse correctamente.

El PPWR impulsa precisamente esta visión de todo el ciclo de vida del envase. Y para que funcione necesitaremos datos fiables y trazabilidad en las dos etapas.

8. Este año Envalora participa como patrocinador Oro del 17.º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel de REPACAR. ¿Qué valor tiene para el sector contar con espacios de encuentro como este y qué espera aportar su SCRAP al Congreso?

Espacios como este son especialmente importantes en un momento de transformación como el actual, porque permiten poner en común las diferentes perspectivas que forman parte del ciclo de vida de los envases. El lema de este año, «La industria que transforma residuos en valor y futuro», lo resume bien, sin recuperadores y recicladores, el envase no cierra su ciclo.

Para Envalora, participar en el Congreso supone reforzar ese diálogo con los profesionales que conocen de primera mano la realidad de la recuperación y el reciclaje. El objetivo es compartir nuestra visión sobre la evolución de la RAP y el nuevo marco europeo, pero también escuchar al sector y seguir entendiendo cuáles son sus necesidades y retos.

9. Para terminar, ¿qué mensaje trasladaría a las empresas recuperadoras y recicladoras de papel y cartón ante la transformación que está viviendo el sector?

Les diría que ponemos en valor el papel que desempeñan, y nunca mejor dicho, y que cuenten con nosotros para trabajar juntos.

Esta transformación exige coordinarnos entre todos los que formamos parte de la cadena. Y aquí los SCRAP no venimos a descubrirles nada. Los recuperadores y recicladores conocen como nadie la realidad del residuo y saben cómo valorizarlo, porque llevan años haciéndolo.

Por eso, desde Envalora vamos a trabajar para reconocer su labor, no complicarles el día a día y que sus clientes, ya sean productores o poseedores finales, tengan la tranquilidad de que cumplen. Documentar bien es la mejor defensa de la buena gestión. Cada recogida, cada bala, cada documento de identificación y cada certificado de valorización final hacen que la trazabilidad de la RAP funcione de verdad.