Con más de cinco décadas de trayectoria vinculada a la gestión y el reciclaje de residuos, DEFESA afronta los retos actuales del sector desde la experiencia y con la mirada puesta en el futuro. La compañía será una de las entidades patrocinadoras del próximo Congreso Nacional de Reciclaje de Papel, un encuentro que volverá a reunir a los principales actores de la cadena de valor para analizar la evolución de una actividad que es vivo ejemplo de la economía circular.
Con motivo de su participación en el Congreso, hablamos con Manuel Fernández, CEO de Grupo DEFESA y presidente de REPACAR, sobre el momento que atraviesa el sector, los principales retos que afrontan las empresas gestoras y las oportunidades que se abren en un contexto marcado por los cambios normativos y la necesidad de seguir avanzando en el aprovechamiento de los recursos.
Una conversación en la que Fernández también pone en valor la importancia de espacios de encuentro y de colaboración como el Congreso Nacional de Reciclaje de Papel, organizado por REPACAR, para afrontar conjuntamente los desafíos presentes y futuros del sector.
1. Grupo DEFESA cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito de la gestión y el reciclaje de residuos de papel y cartón. ¿Cómo describiría la evolución de la compañía en los últimos años y cuáles son hoy sus principales líneas de actividad?
Grupo DEFESA es una compañía con más de 50 años de trayectoria y tres generaciones vinculadas al sector. Si tuviera que definir nuestra evolución en los últimos años, hablaría sobre todo de crecimiento, diversificación y profesionalización.
Hemos pasado de ser una empresa fundamentalmente centrada en la recuperación de papel y cartón a desarrollar una propuesta de gestión integral de residuos. Actualmente, el Grupo está formado por cuatro empresas complementarias y contamos con cinco plantas que reúnen un total de 130 trabajadores y permiten una capacidad de tratamiento de 300.000 tn anuales, lo que nos permite ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades de cada productor.
Nuestra actividad abarca la recuperación y valorización de papel, cartón, madera, plásticos, metales y otros materiales, pero también la gestión de residuos industriales, peligrosos y no peligrosos, los servicios de asesoramiento medioambiental y la destrucción confidencial de documentación.
El objetivo, sin embargo, sigue siendo el mismo que ha guiado a DEFESA durante estas décadas: gestionar los residuos de nuestros clientes de la manera más eficiente y sostenible posible, buscando siempre maximizar su aprovechamiento, encontrar una solución para cada fracción y avanzar hacia un modelo de residuo cero, en el que se reduzca al mínimo aquello que termina en vertedero.
Y queremos seguir avanzando. En estos momentos estamos trabajando en un proyecto especialmente importante para el futuro de DEFESA: una nueva planta en la que tenemos prevista una importante inversión, cuyo objetivo es dar una solución a aquellos materiales que actualmente no pueden ser reciclados, buscando su valorización y aprovechamiento para la producción de energía, evitando que tengan como destino final el vertedero.
2. El sector de la recuperación y el reciclaje de papel y cartón está atravesando una importante transformación. Desde la perspectiva de Grupo DEFESA, ¿qué cambios considera que están teniendo mayor impacto en la forma de trabajar de las empresas y en sus modelos de negocio?
Estamos ante un cambio profundo en el sector. Ya no hablamos únicamente de recoger, clasificar y comercializar un residuo. Hoy se nos exige ser capaces de ofrecer soluciones mucho más completas, eficientes y trazables.
Hay tres factores que están teniendo un impacto especialmente importante. En primer lugar, la evolución normativa, que está incrementando las exigencias administrativas y de control. En segundo lugar, la transformación tecnológica y la necesidad de digitalizar procesos. Y, en tercer lugar, una demanda creciente por parte de los clientes de conocer no solamente qué ocurre con sus residuos, sino qué resultados ambientales se consiguen con su correcta gestión.
Todo esto obliga a las empresas recuperadoras a profesionalizarse, invertir y adaptar sus estructuras. Es un proceso necesario, pero también supone un reto importante, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
En definitiva, estamos pasando de un modelo basado principalmente en la gestión de un residuo a un modelo basado en la prestación de un servicio ambiental de alto valor añadido.
3. ¿Cómo está evolucionando la relación de Grupo DEFESA con sus clientes y qué demandas están adquiriendo mayor relevancia?
La relación con nuestros clientes es cada vez más cercana y técnica. El cliente ya no busca únicamente que retiremos sus residuos, espera que seamos capaces de ayudarle a optimizar toda su gestión.
Cada vez tienen más importancia cuestiones como la trazabilidad, la correcta separación de los materiales, la reducción de impropios, la valorización y, por supuesto, la información sobre los resultados obtenidos.
También observamos una demanda creciente de soluciones personalizadas. Cada actividad genera residuos diferentes y, por tanto, no existe una solución única para todos.
Para nosotros, esto supone trabajar junto al cliente desde el origen: analizar cómo genera sus residuos, estudiar cómo podemos mejorar su separación y recogida y buscar la alternativa de tratamiento que permita obtener el mayor aprovechamiento posible.
La relación deja de ser puramente transaccional y se convierte en una colaboración a largo plazo.
4. ¿Cómo está reforzando Grupo DEFESA su contribución a la economía circular y qué iniciativas destacaría en materia de sostenibilidad?
La economía circular forma parte de nuestra propia razón de ser. Nuestro trabajo consiste precisamente en conseguir que un residuo pueda volver a convertirse en recurso y regresar al ciclo productivo.
En DEFESA trabajamos para maximizar la recuperación y minimizar el destino a vertedero. En este sentido, uno de los hitos que destacaría es la certificación de Gestión Residuo Cero, que reconoce el esfuerzo de la organización por buscar alternativas al vertedero y que permite evitar este destino para hasta el 95% de los residuos que gestionamos.
Pero la sostenibilidad no se limita a una certificación. Está presente en la forma en la que diseñamos los servicios, en la inversión en instalaciones y equipamiento, en la optimización de los procesos y en el asesoramiento que ofrecemos a nuestros clientes.
Nuestro objetivo es que cada vez más materiales puedan mantenerse dentro del ciclo productivo y que aquello que finalmente no pueda recuperarse sea la excepción, no la norma y que esperamos conseguir con la puesta en marcha de la nueva planta proyectada.
5. ¿Qué papel están jugando la digitalización y la innovación en la estrategia de Grupo DEFESA y qué avances considera más relevantes?
La digitalización ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad. La complejidad creciente de nuestra actividad, tanto desde el punto de vista operativo como normativo, hace imprescindible disponer de información fiable y poder gestionarla de forma ágil.
La tecnología nos permite mejorar la trazabilidad, optimizar rutas y procesos, disponer de una información más precisa y facilitar el cumplimiento de las obligaciones administrativas.
Además, la digitalización debe ayudarnos a tomar mejores decisiones. No se trata simplemente de digitalizar documentos o procesos que antes hacíamos en papel, sino de utilizar los datos para mejorar nuestra eficiencia.
En un sector como el nuestro, donde los márgenes y los costes operativos están sometidos a mucha presión, cualquier mejora de eficiencia tiene una repercusión importante.
Por eso en DEFESA entendemos la innovación como una herramienta al servicio del negocio, de nuestros clientes y de la sostenibilidad.
6. La actividad de las empresas recuperadoras requiere cada vez mayores niveles de profesionalización y capacidad de adaptación. ¿Cuáles considera que son actualmente las principales prioridades para que las empresas del sector puedan seguir creciendo y siendo competitivas?
Creo que hay cuatro prioridades muy claras: personas, tecnología, eficiencia y capacidad de adaptación.
Necesitamos seguir formando y profesionalizando nuestros equipos. La actividad es cada vez más técnica y requiere conocimientos en materia ambiental, normativa, logística y gestión.
También tenemos que seguir invirtiendo en tecnología e instalaciones para ser más eficientes y mejorar la calidad de los materiales recuperados.
Y, sobre todo, necesitamos capacidad para adaptarnos a un entorno que está cambiando muy rápidamente. La evolución normativa es un buen ejemplo. En 2026 las empresas están teniendo que adaptarse a nuevas obligaciones derivadas, entre otras cuestiones, del nuevo marco de envases y del Reglamento Europeo de Traslado de Residuos.
Todo ello debe hacerse sin perder de vista algo fundamental: somos empresas y necesitamos ser competitivas y económicamente sostenibles para poder seguir prestando un servicio ambiental esencial.
7. ¿Cómo cree que debería evolucionar el marco regulatorio para conseguir los objetivos ambientales sin comprometer la viabilidad y competitividad de las empresas que hacen posible el reciclaje?
La regulación es necesaria y compartimos plenamente los objetivos ambientales. Lo que consideramos fundamental es que las normas sean aplicables, proporcionadas y que tengan en cuenta la realidad de las empresas que tienen que ponerlas en práctica.
En los últimos años hemos visto cómo aumenta de forma significativa la carga administrativa. Esto puede ser especialmente complejo para las pequeñas y medianas empresas, que no disponen de los mismos recursos que las grandes organizaciones para afrontar nuevas obligaciones.
Necesitamos, por tanto, una regulación que aporte seguridad jurídica, que evite duplicidades y que permita a las empresas dedicar recursos a aquello que realmente genera valor ambiental: recuperar y reciclar más y mejor.
Desde REPACAR estamos trabajando precisamente para trasladar la realidad y las necesidades del sector a las administraciones y para contribuir a que el desarrollo normativo sea compatible con los objetivos de economía circular y con la viabilidad de las empresas.
8. ¿Qué visión tiene sobre la evolución del sector de la recuperación y el reciclaje de papel y cartón en los próximos cinco años?
Soy optimista respecto al papel que va a desempeñar nuestro sector, aunque también creo que serán años de importantes transformaciones, si no fuera así, no habríamos aprobado la inversión en un proyecto tan ambicioso como el que estamos llevado a cabo, con la implantación de una nueva planta, que aumentara nuestra capacidad de producción en más de 30.000 tn anuales.
La recuperación y el reciclaje van a adquirir todavía mayor relevancia dentro de la economía circular y de la estrategia industrial europea. Pero para aprovechar esa oportunidad tendremos que seguir profesionalizándonos, invirtiendo en tecnología y mejorando la eficiencia.
También veremos una mayor integración entre los distintos eslabones de la cadena de valor. La colaboración entre gestores, fabricantes, productores, administraciones y proveedores será cada vez más importante.
En los próximos cinco años tendremos que conseguir algo que para mí es fundamental: que el crecimiento de las exigencias ambientales vaya acompañado de las condiciones necesarias para que las empresas puedan invertir, innovar y seguir siendo competitivas.
Si somos capaces de hacerlo, el sector tiene por delante una etapa de crecimiento y de consolidación de su papel como una pieza esencial de la economía circular.
9. Grupo DEFESA será patrocinador del almuerzo del 17.º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel. ¿Qué supone para la compañía formar parte de este encuentro y compartir espacio con empresas y profesionales del sector?
Para DEFESA es una satisfacción poder formar parte de este Congreso y, en particular, contribuir como patrocinador al almuerzo.
Encuentros como este son importantes porque nos permiten reunir en un mismo espacio a los distintos actores de la cadena de valor y compartir experiencias, preocupaciones y propuestas.
El Congreso Nacional de Reciclaje de Papel, organizado por REPACAR, se ha consolidado en un punto de encuentro de referencia para el sector. En esta edición, se abordarán precisamente cuestiones que están marcando nuestro presente y nuestro futuro: la evolución del mercado, las novedades legislativas, la competitividad, la innovación y los retos de la economía circular.
10. Como presidente de REPACAR, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las empresas del sector que asistirán al Congreso el próximo 17 de noviembre?
Les diría, en primer lugar, que tenemos que poner en valor lo que hacemos. Las empresas recuperadoras y recicladoras somos una parte esencial de la economía circular y prestamos un servicio ambiental imprescindible para la sociedad.
Pero también les trasladaría que estamos ante una etapa que exige unidad, profesionalización y capacidad de adaptación.
Desde REPACAR queremos seguir siendo un punto de encuentro para el sector, defendiendo sus intereses y, al mismo tiempo, trabajando para anticiparnos a los cambios que vienen. La nueva Junta Directiva ha iniciado precisamente una nueva etapa con esa voluntad de combinar la experiencia acumulada durante décadas con la innovación y las nuevas necesidades del sector.
El Congreso es una buena oportunidad para hacer precisamente eso: compartir conocimiento, escuchar diferentes puntos de vista y mirar hacia adelante.
Tenemos por delante retos importantes, pero también una oportunidad enorme para demostrar el valor que aporta nuestro sector. Y creo que debemos afrontarlos juntos, con ambición y con una visión de largo plazo.
Usamos cookies para mejorar tu experiencia y analizar el uso del sitio. Puedes aceptarlas, rechazarlas o configurar tus preferencias.